viernes, 7 de diciembre de 2012

CATALANES

Prefiero vivir en un mundo sin valores, a vivir en un mundo 
en el que los valores sean el patriotismo, la religión, la raza...
RAFAEL AZCONA



La Navidad ya está aquí y con ella me veo saturado de correos que me mandan gente preocupada por la unidad de España. Me informan a diario que los catalanes quieren desgajarse del resto de la nación y me urgen a que pase a la acción no consumiendo cava ni ningún otro producto catalán. Para mayor eficiencia me mandan listas y más listas de productos catalanes.

Queridos amigos, no malgasten su tiempo ni el mío. Cataluña me parece una nación, comunidad, región, país, o lo que sea, maravillosa. Allí tengo a mi tío Félix, a mis primos, a Messi y el restaurante La Bodega. Me trae sin cuidado que consulten a sus vecinos si quieren seguir siendo españoles o prefieren ir por libre. 



Ellos sabrán.  Hagan lo que hagan seguiran contando con mi estima.
Las banderas, las fronteras, las patrias, el orgullo nacional, Felipe V, el Tratado de Utrecht y demás asuntos serios me la traen al pairo. Me importa muy poco que me tachen de lo que quieran pero no machaquen mi correo con sus honorables principios.
Suelo beber en estas fiestas Champagne Viuda de Cliquot. Este año le seré infiel a mi desconsolada viuda y brindaré con cava, cava catalán de pura cepa, con Gramona Imperial Gran Reserva y seguiré cobrando mi nómina por la CAM... ahora Banco de Sabadell.

Visca Catalunya...dependiente o independiente.



.

domingo, 2 de diciembre de 2012

ARROZ AL HORNO



El arroz al horno es entre los mil platos de arroz el que más hondo y más lejos me lleva.
De hecho es el que más me gusta, el que mejor me sienta.

MANUEL VICENT. Comer y beber a mi manera
           
                                                                                A Mariano Sanz

Mariano Sanz ha dejado escrito que le sonrió la fortuna cuando conoció a los hermanos Cos. En nombre de los cinco hermanos quiero dejar también escrito que la fortuna es nuestra por contar con su amistad.

No es de extrañar, con estos antecedentes, que recoja gustosamente una invitación que me hace desde su blog -Desde el Asilo- para que escriba una descripción pormenorizada de un exquisito plato valenciano: el arroz al horno.

Con lo que no cuenta el amigo Mariano es con mis temidas digresiones. La receta es importante pero todos los arroces tienen su literatura. Empecemos por el principio.

Mis padres, de recién casados, se instalaron en Játiva -el pueblo valenciano cuna de los Borgia- y allí nacieron mis hermanos Juana, Merche, Ana, Pepe y Eduardo. En tierras valencianas vivían mis tíos y siguen mis primos los Tejada, entre ellos mi muy querido tocayo Manrique Tejada. No es de extrañar pues que la cultura valenciana estuviese siempre  presente en mi familia y que hayamos comido más arroces que los chinos.

Antiguamente en Valencia la comida de los domingos no era la paella sino el puchero. La paella tenía sus días señalados: la de Año nuevo, la de San José, la de Pascua de Resurrección, la de San Vicente Ferrer, la del Corpus, y así hasta el otoño en que se dejaba de hacer paellas. La comida dominguera familiar era el puchero, un plato muy parecido al cocido madrileño. 

Al día siguiente, los lunes, utilizando los garbanzos y el caldo del cocido del día anterior, se preparaba el arroz al horno. De ahí uno de sus muchos nombres: arroz del lunes –arròs del dilluns- por prepararlo ese día. O arroz del holgazán –arròs de malfaener-, porque ya estaba medio hecho. También recibe el nombre de arroz paseado –arròs passejat-, porque se paseaba por la calle a la hora de llevarlo y traerlo del horno. La guasa valenciana es mucha guasa.

Antes de pasar a la acción les diré que la receta de mi madre se desmarca de la tradicional y prescinde de la patata, el chorizo, las rodajas de tomate y los ajos.



INGREDIENTES PARA SEIS  PERSONAS

- 3 vasos de arroz.
- ½ kg de garbanzos (En remojo desde la noche anterior).
- 1 muslo y contramuslo de pollo.
- 1/4 de morcillo de ternera.
- 1 tira de tocino fresco.
- 6 morcillas.
- 1 zanahoria.
- 1/2 tomate.
- 1 puerro o 1/2 cebolla.
- 1 casco de cebolla.
- 1 taza de aceite virgen extra.
- ½ cucharilla de pimentón.
- Colorante.
- Sal.

ELABORACIÓN

- Cocinamos el caldo (Pollo, morcillo, tocino,verduras, garbanzos y colorante).


- Reservamos los garbanzos, el tocino y 5 vasos de caldo(si el horno es de gas reservaremos 6 en lugar de 5). 
- Colocamos el arroz en cazuela de barro (he dicho de barro) y le echamos sal.
- En pequeña sartén freímos (una taza de aceite) un casco de cebolla (la cebolla solo es para dar sabor al aceite) y la retiramos. 
- En ese aceite echamos el pimentón y lo vertemos sobre el arroz, removemos y extendemos el arroz uniformemente en la cazuela.

- Repartimos los garbanzos reservados por encima del arroz.

- Colocamos sobre los garbanzos las morcillas crudas y el tocino reservado.


 - Vertemos en la cazuela -con mucho cuidado- el caldo caliente (ojo, caliente).


- Rectificamos de sal.
- La cazuela al horno (previamente calentado) aproximadamente 40 min a 210º.


Notas.-  
             -Si se aprovecha el caldo del cocido, téngase en cuenta retirar los garbanzos y el caldo antes de echar el chorizo a la olla. 
            
             - Con la carne del caldo -pollo y morcillo- podremos hacer croquetas o freir unos pimientos verdes con tomate y añadirles la  carne desmenuzada.

Buen provecho.





.