jueves, 22 de septiembre de 2011

PÁLPITOS

                                                                                               A Pepe Fuentes 



Mis pálpitos gozan de gran prestigio entre mis amigos. Difícilmente me equivoco cuando tengo una visión sobre acontecimientos futuros. Así,  supe con antelación que un negro –con perdón- sería presidente de los EE.UU. También anduve fino cuando me barrunté lo de la caída del muro de Berlín. Y para qué decirles que la crisis, la famosa crisis, la vi venir mucho antes de que estallara. 

El último pálpito lo he tenido mientras paseaba por la Glorieta murciana y volvía a leer la pancarta que cuelga del balcón del Ayuntamiento: “AGUA PARA TODOS”.
Por un momento he visto  –con los ojos cerrados-  ese balcón ya sin la pancarta.  La retiraban unos concejales y la hacían desaparecer. El balcón después de tantísimos años volvía a lucir desnudo.

Cuando he contado en la tertulia mi percepción extrasensorial, me han quitado todo mérito. Me dicen  que la retirada de la pancarta después de las elecciones generales está cantada. La retirarán, sencillamente,  por una cuestión de ingeniería política.

El próximo  Presidente de Gobierno, me explican,  será del mismo partido político que  rige el Ayuntamiento murciano  y  por mucho que le recordemos  lo de “AGUA PARA TODOS”, el flamante Presidente tampoco nos la traerá. Donde dije digo, ya sabemos. Seguiremos sin trasvase del Ebro y esa pancarta tan simpática empezará a resultar incómoda a los mismos que la colocaron.

Lástima, añado yo,  que ya no puedan resucitar aquellas hermosísimas jacarandas, casi centenarias,  que talaron  con nocturnidad y mala leche  para que se pudiera leer mejor la dichosa pancarta.

En el suelo de la Glorieta han quedado  -para vergüenza de concejales-  los muñones de esos árboles de flor violeta. Esos árboles vecinos del instituto de mi juventud, el  Alfonso X el Sabio,  que anunciaban el número de suspensos que cosecharíamos según la cantidad de flores que arrojaran desde sus ramas. Hijos de su madre.

Estoy del letrerito hasta los mismísimos. ¿Se me nota?







.